DIOS Y EL SER HUMANO ~Orientaciones para el Despertar y la Paz Espiritual / Escrito por Masahisa Goi
Fin del libro: Oración por la paz del mundo
¿Las personas en este Mundo son felices o infelices hoy en día? Ante esta pregunta la mayoría de las personas respondería que son infelices.
¿Por qué somos infelices? Porque estamos rodeados de conflictos y las condiciones de vida son imperfectas e inarmónicas.
El mundo se ha vuelto muy pequeño.
Las acciones de los países grandes tienen efecto inmediato sobre los países pequeños, y los eventos en los países pequeños tienen repercusiones directas en los más grandes.
Hoy en día la vida individual no está reducida al individuo.
Cada persona está siendo influenciada constantemente por las actitudes y las circunstancias de su país y del mundo en general.
No existe lo que acostumbrábamos a llamar “la vida individual”. Nuestras acciones y reacciones están inevitablemente unidas a las condiciones que prevalecen en nuestro país y el mundo.
Las acciones individuales, por muy loables que sean, y los logros individuales por muy brillantes que sean, no pueden impactar sobre un país en su totalidad o en el mundo de manera positiva, para ayudar al logro de la felicidad.
La verdadera felicidad para los individuos se logrará cuando las naciones comprendan la inutilidad de los antagonismos, y se eleven hacia una convivencia armónica y de reconciliación.
Dondequiera que miremos, las condiciones internacionales presentan una atmosfera cargada de tensión, presagiando una gran guerra.
Si la guerra aún no ha estallado es porque esta atmosfera volátil no ha sido encendida.
Vivimos en un estado de permanente zozobra, ante la posibilidad de que esto suceda, o de que algún fenómeno natural ocurra.
Rodeados de estos sentimientos de inseguridad es muy difícil para cada ser humano individual encontrar la felicidad.
Habiendo reflexionado sobre esto, llegué a la conclusión de que la felicidad individual está firmemente ligada a la felicidad de la humanidad.
Debemos cambiar nuestra perspectiva y pensar que el ser individual y la humanidad en su totalidad son una sola entidad; y realizar nuestras acciones desde este punto de vista.
Éste es el origen de la Oración de Paz en el Mundo que he estado recomendando a todos.
La paz en el mundo significa que cada individuo se siente en paz.
De la misma forma, cuando cada individuo se siente en paz, esto significa que la paz ha sido alcanzada en todo el mundo. La situación actual es todo lo contrario.
La verdadera paz no ha surgido ni en la mente de las personas ni en el planeta.
Podemos ver esto con solo mirar las condiciones en el mundo o espiar dentro de nuestros corazones.
Tanto los individuos como el mundo en general están constantemente inquietos y preocupados.
La felicidad transitoria que la mayoría de las personas experimenta hoy en día es sólo un destello fugaz en medio de condiciones que fluctúan de un momento a otro.
No se parece en nada a la felicidad estable que fluye de la fuente infinita de la Vida Misma.
La felicidad verdadera es algo que tenemos que fomentar y desarrollar en cooperación con los demás.
Aferrarnos a un falso sentido de felicidad, que no tiene su origen en la Infinitud de la Vida, no conduce a la paz en el mundo. La principal causa de la infelicidad en el mundo surgió cuando los seres humanos olvidamos que somos todos hermanos y hermanas fluyendo de una gran fuente divina, que todo lo abarca, llamada Dios.
Ese fue el momento en el cual comenzamos a vernos como entidades separadas y nos embarcamos en un estilo de vida que destruye el concepto de unidad y de amor a la totalidad.
Esta forma de vida es lo natural en este momento.
El pensamiento de que somos existencias separadas ha creado una gigantesca masa de vibraciones inarmónicas que rodean al planeta y hacen surgir más pensamientos y emociones egoístas y egocéntricas.
Esto es lo que nos hace ver como enemigos a aquellos que se entrometen con nuestros intereses individuales.
Aunque hay un puñado de personas que tratan de conducir la política dentro de los principios de la verdad, la fuerza de las vibraciones de los pensamientos inarmónicos es tan violenta que les impide poner en práctica esos principios.
Las acciones de unas pocas personas son insuficientes.
Lo que hace falta para cambiar la dirección del mundo es el poder de una gran masa de personas.
El poder individual de una gran cantidad de personas debe ser activado para lograr la realización de la paz en el mundo.
Todos en este mundo deseamos la paz, pero en este mundo tan confundido la mayoría desconocemos la forma de convertir la paz en una realidad.
Lo que el mundo necesita es un método simple, que cualquiera pueda practicar sin esfuerzo ni estrés; un método que unifique los corazones, que no distinga entre los intereses personales y los intereses de los otros, sino que con sencillez aliente la consciencia de la unidad de todo y que permita dejar de lado la idea de ganar o perder.
Este es el rol de la Oración de Paz en el Mundo.
Quisiera explicar aquí mi punto de vista sobre la naturaleza esencial del ser humano y la forma de vivir.
En su ser verdadero un ser humano no es un ser kármico sino una vida que surge de la vida única, y divina conocida como Dios.
Cada ser humano está continuamente protegido por sus Protectores Divinos y también por sus Protectores Espirituales, que son sus antepasados que han despertado espiritualmente.
Todos los sufrimientos tienen su origen en pensamientos equivocados, de otras vidas y de ésta, que toman forma en este mundo fenoménico, en el proceso de desaparecer.
Cualquier preocupación, una vez que ha aparecido, está destinada a desaparecer en la nada.
Cuando estés sufriendo, es muy importante que firmemente creas que este sufrimiento está desvaneciéndose en la nada, y que desde hoy en adelante todo va a ser mejor.
No importa lo difíciles que puedan parecer tus circunstancias, perdónate a ti mismo y perdona a los demás, ámate a ti mismo y ama a los demás.
Si vives constantemente hablando y actuando en el espíritu del amor, la sinceridad y el perdón, dando gracias a tus protectores divinos y espirituales por su protección, y rezas por la paz en el mundo, tú, de forma individual y la humanidad como un todo, podrán alcanzar la libertad espiritual.
Esto es lo que creo y pongo en práctica.
Que la paz prevalezca en la Tierra.
Que la paz esté en nuestros hogares y países.
Que nuestras misiones se cumplan.
Os damos las gracias Deidades Guardianas y Espíritus Guardianes.
Si continuamente sostienes estas simples palabras en tu corazón, y permites que todos tus pensamientos confluyan en ellas, una vida más brillante se abrirá ante ti naturalmente.
Sin que te des cuenta tus sentimientos egoístas y estereotipados disminuirán, y te encontrarás deseándole la felicidad a todos.
A medida que este deseo de amor hacia la humanidad brote dentro de ti, tu ser individual se sentirá cada vez más completo y tu forma de vivir vibrará más armoniosamente.
Esto, en sí mismo, es lo más grande que un individuo puede hacer por la paz del mundo.
Creo que la Oración de Paz en el Mundo es la acción individual más necesaria en el mundo de hoy.
Tiene el doble propósito de traer paz a la vida del individuo mientras que al mismo tiempo tiene un rol importante en el logro de la paz global.
Dios y el Ser Humano (Spanish Edition)
Deus e o Homem (Portuguese Edition)
